Hace ya un tiempo que intento convencerme de que únicamente es un capricho, que es algo pasajero. ¡Pero qué va! Me he enamorado locamente de Asturias.
¡Así que ya está todo decidido! No sé si será para toda la vida o sólo durante una temporadita, pero en cuanto me independice, crearé mi nuevo hogar en algún pueblecito perdido por las verdes montañas de los picos de Europa. Y mientras llegue el momento de marcharme allí a vivir, intentaré hacer todas las escapadas posibles a aquellos bellos lugares.
Siempre queremos lo que no tenemos y me imagino que esa es una de
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No siempre hemos de criticar las malas situaciones de este planeta. De vez en cuando, para ser feliz y estar repletos de motivos para vivir, uno debe recordarse todo lo bueno que hay en el mundo. Por eso a menudo no viene mal cerrar los ojos y soñar con la mañana de septiembre en la que al despertarnos en una cama enormemente amplia, vayamos hasta la ventana del dormitorio y al abrirla observemos un inmenso bosque de color verde intenso a la vez que una brisa fresca entra acompañada de una ráfaga de olor a tierra húmeda. Alguien vendrá entonces por detrás y nos arropará con las sabanas. La perfección acabará de completarse con unas tostadas con mermelada de fresa y un largo paseo a caballo... (un caballo llamado Pelayo, por supuesto) =)
Aiiiisss, Asturias… Paraíso Natural…