Sigue la polémica por las declaraciones de
Gloria María Tomás, la profesora de la universidad católica de Murcia, que la semana pasada calificó la
homosexualidad como una enfermedad en una conferencia realizada en la Universidad de Alicante.
En primer lugar, no entiendo como una profesora de universidad, alguien con un cierto nivel de cultura, puede descalificar de esta manera a tantas personas por tener una determinada orientación sexual.
Además, la cosa no queda aquí. Si investigamos bien, nos topamos con que la señora Tomás, llegó a afirmar que "
Los gays son enfermos y se hacen por no ligar", entre otras barbaridades. Tampoco se quedó corta cuando tildó como "
perversión sexual" la masturbación, ni cuando llegó a asegurar que
la homosexualidad la sufre "el típico que nunca ha tenido, o la típica, una relación con el otro sexo".Descubro que esta mujer no debe estar demasiado puesta en el campo. Personalmente, tengo amigos homosexuales que, antes de tener del todo claro su orientación sexual, estuvieron con chicas. Y no creo que merezcan que nadie venga a decirles que son homosexuales (en palabras de esta profesora, que están "enfermos") porqué tenían poco éxito en sus relaciones.
Pero la cosa no queda aquí. Hoy leo una
entrevista a la misma profesora en el diario Información y descubro en una de sus lineas que la profesora
es numeraria del Opus Dei y, por lo tanto, soltera. ¿No será que la que no se comía una rosca en su juventud era ella y por lo tanto su cabecita fue haciéndose más y más
retrograda hasta que alcanzó niveles asombrosos de conservadurismo y se hizo del Opus Dei? (Si aquí cada uno se dedica a hacer conjeturas sobre el estilo de vida de los otros,
he aquí mi punto de vista, señora Tomás).
Y lo peor de todo llega cuando a la profesora le preguntan que haría si su hijo le confesara que es homosexual. "En el caso de que lo tuviera y ocurriera, primero tendría que ver si lo es o no lo es. Después estudiaría el caso y lo llevaría a buen médico a ver qué podemos hacer por este chaval." Escuche mi consejo, si me lee, señora Tomás y
por favor llévese a usted misma sin falta a ver si todavía se puede hacer algo (hay médicos muy buenos).
Para acabar, si usted se ha tomado la libertad de llamar "Enfermos" e "indignos" a los gays, lesbianas y bisexuales, yo voy a tomarme la libertad de llamarle a usted
IGNORANTE.La ignorancia mata