Tal vez te pese más comenzar de cero y huir que afrontarlo, o negarlo, o esconderlo bajo siete llaves. Aunque ciertas cajas de caudales acaben por oxidarse dentro y lo pudran todo.
El paso del tiempo cura heridas pero no regenera las mutilaciones del alma. La memoria no es siempre un rabo de lagartija; no somos capaces de eliminar aquello que no nos gusta y hacer brotar en su lugar una nueva historia.
De todos modos, eso no importa. Siempre queremos creer que sí. Que algún día nos levantaremos y no recordaremos el dolor. Y lo intentamos, lo intentamos y lo volvemos a intentar. Y cuando parece que tu memoria está arrinconando aquellos recuerdos, te obligan a sacarlos a la luz. Y encima te presionan: ¿Es que nunca lo vas a olvidar?
¿Saber olvidar lo malo también es tener memoria?
El paso del tiempo cura heridas pero no regenera las mutilaciones del alma. La memoria no es siempre un rabo de lagartija; no somos capaces de eliminar aquello que no nos gusta y hacer brotar en su lugar una nueva historia.
De todos modos, eso no importa. Siempre queremos creer que sí. Que algún día nos levantaremos y no recordaremos el dolor. Y lo intentamos, lo intentamos y lo volvemos a intentar. Y cuando parece que tu memoria está arrinconando aquellos recuerdos, te obligan a sacarlos a la luz. Y encima te presionan: ¿Es que nunca lo vas a olvidar?
¿Saber olvidar lo malo también es tener memoria?